Agustí Centelles – El fotógrafo testigo de la realidad española

Centelles fue el tercer fotógrafo español en utilizar una cámara Leica de paso universal, lo que le permitió realizar un tipo de fotografía diferente

[Cultura – Fotografía] 

 

Agustí Centelles i Ossó, nació en El Grao (València, España) en 1909 y murió en 1985 en Barcelona, la ciudad donde desarrolló gran parte de su actividad profesional en dos diferentes épocas.

Fue uno de los más destacados de los fotógrafos de la Guerra Civil, documentando plásticamente el ambiente de la España prebélica, la guerra fraticida desde el bando republicano y, además, dejó testimonio de la vida de los exiliados españoles en los campos de concentración franceses.

 

Los períodos de su producción fotográfica

La producción fotográfica de Agustí Centelles se divide, nítidamente, en dos períodos: el Centelles fotoperiodista hasta el año 1939, momento en que concluye la Guerra Civil y nuestro autor sale, en septiembre, del campo de concentración para exiliados españoles de Bram (Francia); y el Centelles forzado a dedicarse a la fotografía industrial a partir de 1948.

Ya que, acusado previamente de haber sido masón, fue juzgado e inhabilitado como fotoperiodista para toda la vida. Estas dos grandes etapas de su vida se complementan con otras dos, que son, a su vez, una prolongación de las anteriores:

Una, que comenzó tras la muerte del generalísimo Franco en 1975, cosa que le permitió ir al año siguiente a Carcasona para rescatar los 9.000 negativos de paso universal que había dejado guardados cuidadosamente en la casa de un amigo, dando inicio a la explicación pública a través de conferencias y entrevistas de la historia de estas fotografías. Èstas constituían la prueba más tangible de que Agustí Centelles había sido un testigo excepcional de la realidad del país.

La otra fase tiene lugar post mortem y comienza en 2008 cuando, de forma casual, sus hijos, Sergi y Octavi, descubrieron una antigua caja de galletas metálica que contenía los negativos de unas 800 fotografías.

 

Los negativos

En noviembre de 2009 los hijos de Agustí Centelles decidieron vender los negativos del fondo fotográfico histórico al Ministerio de Cultura para su depósito permanente en el Centro Documental de la Memoria Histórica.

Las colecciones privadas de Sergi y Octavi Centelles i Martí están formadas por los positivos obtenidos de los negativos originales por el propio Agustí Centelles i Ossó después de la recuperación de su archivo, guardado en Francia hasta el año 1976.

Los positivos se realizaron en papel artístico semimate en dos diferentes tamaños 24 x 30 cm y 30 x 40 cm. la mayoría de las copias vintage están en su mayoría firmados y comentados por el propio autor.

 

Los retratos

Centelles fue el tercer fotógrafo español en utilizar una cámara Leica de paso universal, lo que le permitió realizar un tipo de fotografía diferente. Sus retratos tienen una gran fuerza expresiva, dejando a un lado las fotografías clásicas planas, sin relieve, que hasta entonces se realizaban y que estaban, en cierto modo, condicionadas por las cámaras de placas y por la utilización del magnesio. No buscaba tanto el aspecto creativo, sino mostrar la realidad tal y como es.

En el campo de la fotografía de guerra, realizó imágenes que, además del valor informativo, tenían alto valor propagandístico, lo que hizo que muchas de sus creaciones fueran portada de los principales periódicos, sobre todo en La Vanguardia (Barcelona).

Sus fotografías fueron publicadas a nivel mundial en centenares de periódicos y revistas, en su mayoría clientes de la agencia Havas.

Agustí Centelles

 

Agustí Centelles

En 1924 Agustí Centelles entró a trabajar como aprendiz en el taller fotográfico de Ramón Baños, donde aprendió la técnica del retrato. Unos años más tarde se convirtió en ayudante de Josep Badosa, quien le introdujo en la fotografía periodística. En el año 1934 se independizó y colaboró en los periódicos La Publicitat, Diari de Barcelona, Última hora y La Vanguardia.

Al inicio de la Guerra Civil española fue destinado al frente de Aragón, y se dedicó a realizar reportajes sobre las tropas republicanas: la conquista de Teruel y la batalla de Belchite. Fue también colaborador del Comisariado de Propaganda de la Generalidad de Cataluña. encargándose del Archivo del Ejército de Cataluña en Barcelona.

En el año 1939 se exilió a Francia, llevándose los negativos de las imágenes que consideraba más relevantes. Las tropas nacionales del general Franco requisaron el resto de los negativos que aún se encontraban en su domicilio y que, posteriormente, se trasladaron al Archivo de Salamanca.

Durante ese año estuvo preso en diversos campos de concentración en Francia, donde consiguió conservar sus negativos, así como las cámaras fotográficas que se había llevado consigo.

Incluso consiguió establecer un pequeño laboratorio fotográfico en el campo de Bram, cerca de Carcasona, gracias al carnet de periodista expedido por las autoridades francesas.

 

Después de los campos de concentración

En 1939, consiguió un permiso especial para abandonar el campo de concentración y trabajar como temporero en la vendimia.

Cuando, finalmente, consiguió trabajo en un estudio fotográfico, el permiso se convirtió en definitivo. En 1942 entró en contacto con la Resistencia francesa, con la que empezó a colaborar realizando fotografías para documentos de identidad falsos.

Algunos de los miembros del grupo de la Resistencia fueron detenidos en 1944 y el laboratorio fotográfico fue desmantelado. Centelles dejó sus negativos en una buhardilla, en la ciudad de Carcasona, propiedad de la familia que lo había acogido.

Tomó esta decisión para que, en el caso de regresar a España, las imágenes gráficas no pudiera comprometer a las personas fotografiadas y ser represaliadas por las autoridades franquistas. Después regresó a Cataluña, entrando por la frontera de Andorra, instalándose en Reus (Tarragona), donde residió de forma clandestina durante dos años.

En 1946 volvió a Barcelona y se presentó ante las autoridades franquistas. Fue juzgado y quedó en libertad condicional, pero se le impidió dedicarse de nuevo al fotoperiodismo, por lo que se orientó por la fotografía industrial y publicitaria.

En el año 1976 se trasladó de nuevo a Francia, para recuperar los negativos que había dejado durante en el exilio. Las imágenes volvieron a exponerse y Centelles se convirtió en un símbolo del fotoperiodismo de guerra. En 1984, el Ministerio de Cultura le concedió el Premio Nacional de Bellas Artes.

 

 

Fuente:
Sala Municipal de Exposiciones de San Benito, Valladolid (España)
Esta Sala expuso obra de Agustí Centelles en julio y agosto de 2010

Origen de las imágenes:
Sala Municipal de Exposiciones de San Benito, Valladolid (España)

Ver:

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2 – 09-12-2017
1 – 23-07-2010