Ana Barriga – Exposición ‘Un día perfecto’
El humor, el juego o la ironía son modos de posicionarnos ante la realidad de una manera distinta e inesperada, de romper patrones comunes
Galería We Collect, Madrid
Exposición de Ana Barriga: ‘Un día perfecto’
Madrid, 07-07-2021
‘Un día perfecto’, es la primera exposición individual de Ana Barriga en Madrid. Una muestra que saca de sus entrañas el universo de juegos exagerados con los que Ana Barriga transforma lo cotidiano en divino y consigue revelar el lado mágico de los objetos que observamos.
Es una exposición donde encontrar nuestra suerte a través de una serie de pinturas y esculturas destinadas a hacer de nuestro día ese día perfecto. Se podrá ver hasta el 12 de julio.
Un gran gato de la suerte puede contener la buenaventura de forma vital, biológica y anatómica destinando cada uno de sus órganos vitales a ser un amuleto para la tranquilidad…
Ana Barriga
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, actualmente vive y trabaja en Madrid. Ana Barriga (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1984) cuenta, entre sus últimos logros con la beca Daniel Vázquez Díaz, el Premio Internacional de Pintura de la Fundación Focus, el de Artes Plásticas de la Universidad de Sevilla, y el CICUS y Generaciones 2019.
Ha sido seleccionada en distintas Becas de Residencias para Creadores y cuenta con piezas en colecciones como la del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla, Fundación Montemadrid, Madrid, Fundación Canaria Para el Desarrollo de la Pintura (FCDP), y Colección DKV o CAC de Málaga.
Su trabajo
En su trabajo trata de encontrar el equilibro entre la razón y la emoción, dos territorios aparentemente contradictorios que al friccionar, generan un tipo de energía que le interesa.
Procura moverse en el ámbito de lo lúdico, un lugar compartido por artistas y niños donde se abandonan los prejuicios y aflora la parte más inesperada de nosotros.
El humor, el juego o la ironía son modos de posicionarnos ante la realidad de una manera distinta e inesperada, de romper patrones comunes. De ahí surgen situaciones imprevisibles que desprenden frescura y nos resultan atractivas porque no se ajustan a modelos prefijados.
Hace todo lo posible por aprender cada día. Su obra está movida por la pasión pero también por el conocimiento.
Se aplica en el estudio de un lenguaje de profunda tradición como la pintura, el terreno habitual en el que se desenvuelve.
El juego
El juego es muy importante tanto en su obra como en el modo de trabajar. Esa idea queda patente en tres ámbitos: en los elementos representados (la mayor parte son piezas infantiles, objetos decorativos o de uso cotidiano).
En la forma de tratar y configurar esos elementos: los pinta, rompe, mutila, ensambla o compone de tal o cual forma, como si estuviese jugando con ellos.
Y en la forma en la que afronta una pieza, donde prueba, borra, repinta, modifica e incluso interviene con spray como si se tratase de un acto vandálico hacia su propia pintura.
El gato de Ana
No hay mejor forma para estar consigo mismo que lo imaginativo, esa ensoñación —siempre en privado— que consigue la visualización de imágenes claras y que nos invitan a esa fiesta de los sentidos.
A eso juega el gato de Ana Barriga. Un jugar como vital acto político ya que no hay mayor actitud política que la que se hace desde lo lúdico. Pero no entendamos a este gato de Ana —y desde hoy de todos nosotros— como un ser nihilista ensimismado en su experiencia desapegada.
Su fantasía no pertenece al mundo de lo ilusorio sino que es capaz de generar vínculos con la razón y el mundo de los hechos por eso —y desde ahí— todo acto de fantasía debe ser incluyente, nunca excluyente.
Este animal a veces humano nos muestra el legítimo exceso de festejar que no es más que abrirse al otro o a lo otro. Ana sabe bien del abrazo sin método, ese que reconoce lo material como tacto u olor y no sólo como deslumbramiento.
Ante gran parte de una sociedad conservadora que anhela una vida fija e inmutable, está la necesidad de crear una sociedad repleta de soñadores y visionarias que nos recuerden a cada momento el poder y la capacidad de fantasear más allá pero también aquí y ahora.
La vida como constante acto creativo, el arte como constante acto vital, una fiesta constante con uno mismo, como el gato de Ana Barriga, ese que sabe que un día perfecto es en el que has podido apreciar el milagro diario que tiene guardado tu ángel para ti. Por eso —y como el gato de Ana— ya puedes sonreír y sentirte feliz, estás delante de él.
Fuente:
Galería We Collect
info@wecollect.club
Origen de las imágenes:
Fotografía principal: @anabarrigaoliva, imagen cedida por We Collect
Imágenes de la exposición
Fotografía de Ana Barriga: Galería Birimbao (Sevilla)
Imágenes cedidas por We Collect
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