Dependencia y discapacidad de las personas mayores – Residencias

En la encuesta del INE de 2023 resulta que el 94,7% de las personas residentes en centros tenía alguna dependencia o discapacidad, siendo el grupo de mayor número de personas con discapacidad el de entre 90 y más años.

[Familia – 3ª Edad]

 

Según la ‘Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia 2023’ del Instituto Nacional de Estadística (INE), la mitad de las personas con discapacidad que residen en centros son mayores de 85 años y dos de cada tres personas con discapacidad que viven en centros son mujeres.

El mayor número de personas con discapacidad es el de entre 90 y más años (más de 79 mil mujeres y más de 24 mil hombres), luego el de 85 a 89 años (más de 56 mil mujeres y más de 29 mil hombres), seguido del de 80 a 84 años (más de 36 mil mujeres y más de 17 mil hombres).

Aproximadamente el 32% de las personas mayores con discapacidad que residen en viviendas familiares viven solas, y otro 28% lo hacen en hogares constituidos por una pareja sin hijos que conviven en el hogar.

 

A qué llamamos ‘dependiente’

Utilizamos el término ‘dependiente’ para calificar a aquellas personas que tienen limitaciones en su capacidad funcional. Así, una persona dependiente es aquella que necesita, durante un periodo largo de tiempo o para siempre, cierto tipo de ayudas (humanas o técnicas) para realizar sus actividades cotidianas.

Podemos dividir los grados de dependencia en tres:

> Dependencia de grado I o dependencia moderada: Las personas con dependencia en ‘actividades instrumentales de la vida diaria’ (AIVD) como, por ejemplo, preparar la comida o realizar la compra.

> Dependencia de grado II o dependencia severa: Los que sufren dependencia en ‘actividades de la vida diaria’ (AVD). Por ejemplo: para desplazarse, para comer o para realizar su aseo personal.

> Dependencia de grado III o gran dependencia: Si la persona necesita ayuda varias veces al día o cuando por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

Dependencia y discapacidad de las personas mayores - Residencias

 

Personas con discapacidad residentes en centros

Según el INE, en 2023, de las casi 380.000 personas residentes en centros, 357.894 declaran tener alguna discapacidad y la mayoría de estas personas vive en una residencia para mayores.

En la encuesta sobre discapacidad del INE de 2023 resulta que el 94,7% de las personas residentes en centros tenía alguna discapacidad.

Las discapacidades más frecuentes fueron:

> Autocuidado: mujeres 91,2%, hombres 83,7%
> V
ida doméstica: mujeres: 89,0%, hombres 83,0%
> M
ovilidad: mujeres 89,3%, hombres 80,3%
> Aprendizaje y desarrollo de tareas: mujeres 66,3%, hombres 56,9%
> Comunicación: mujeres 63,4%,  hombres 58,8%
> Interacciones y relaciones personales: mujeres 40,3%, hombres 38,9%
> Audición: mujeres 26,1%, hombres 20,5%
> Visión: mujeres 25,0%, hombres 21,0%

El 74,3% de estas personas tiene problemas importantes para lavarse o secarse todo el cuerpo, el 69,6% indica tener dificultad para cumplir con las prescripciones médicas y el 64,3% presenta dificultades para vestirse o desvestirse. Estos problemas, generalmente, se acentúan con la edad.

 

Grado de satisfacción de los residentes

Un 52,8% de las personas con discapacidad manifestó encontrar algún tipo de problema de accesibilidad, bien dentro o fuera del centro.

El 94,4% de las personas con discapacidad que residía en centros nunca se sintió discriminada por motivo de su discapacidad.

El 74,2% de las personas con discapacidad consideraba adecuado el contacto que tenía con familiares, amigos o conocidos.

Centros residenciales para personas mayores

Según datos del Imserso de 2021, existen 5.542 centros residenciales de mayores en España (1.435 centros son centros públicos y 4.107 son privados).

Estos centros son uno de los principales pilares del sistema de Dependencia. En ellas se ofrece alojamiento y atención a aquellas personas que, por su dependencia o situación social, no pueden ser atendidas en sus domicilios.

En enero de 2022, la población mayor de 65 años en España rozaba los 9,5 millones de personas. El volumen de este grupo demográfico, que continúa creciendo con el paso de los años y el aumento de la esperanza de vida, evidencia la importancia del sistema de residencias.

El Laboratorio Envejecimiento en Red y Estadísticas Experimentales, del Instituto de Economía, Geografía del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCSH-CSIC), a través de estudio realizado en 2023 por una encuesta enviada a todos los centros, constata la existencia de 5.573 residencias, con un total de 393.581 plazas.

Lo que equivale en España a 4,2 plazas por cada 100 personas mayores. Así, que estima que el nivel de ocupación se sitúa en torno al 86%.

Hay que tener en cuenta que la oferta privada representa casi el 75% del total de plazas disponibles, aunque cerca de un 20% de las mismas son concertadas por el sector público.

 

Viviendas tuteladas

Según el Imserso, con datos de 2021, a estas personas que viven en las residencias convencionales hay que añadirle 2.897 mayores más que eligieron la fórmula de las viviendas para mayores, ya sean compartidas o individuales.

Este tipo de viviendas carecen de barreras arquitectónicas, favorecen la autonomía, la participación en la vida social y el desarrollo personal. En algunas de ellas se proporciona el servicio de Teleasistencia a los residentes.

La encuesta sobre discapacidad del INE de 2023 en su apartado sobre las viviendas tuteladas concluye que: 

El 86,4% de las personas tienen asistencia las 24 horas, el 85,2% pueden acceder a actividades para favorecer la autonomía y el aprendizaje y un 83,7% tienen opción de actividades culturales y de ocio.

Los servicios menos frecuentes en las viviendas tuteladas son los de peluquería y podología (tan solo un 29,7% dispone de ello), además de la atención médica o geriátrica, disponible para un 32,6%.).

 

Centros de día

Por otra parte, Envejecimiento en red ha presentado por primera vez un trabajo sobre estadísticas de centros de día, donde analiza los servicios de atención diurna, ya sean ofrecidos por un centro residencial o de manera independiente.

Según la base de datos generada, existen en España 3.463 centros de atención diurna, con un total de 94.618 plazas.

Cabe destacar que este servicio se presta en unidades pequeñas y medianas, de menos de 25 plazas (1.768 centros) y de menos de 49 plazas (1.313 centros), siendo pocas las que disponen de más de 100 plazas, solo 32 centros. Si hablamos de la titularidad, el 57,9% de los centros de atención diurna son privados.

 

Personas cuidadoras

Según el informe ‘Perfil de las personas mayores en España 2023’ del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España hay unas 638.000 personas que cuidan a personas dependientes mayores de 70 años u otro tipo dentro del hogar y 920.000 que lo hacen fuera del hogar.

Son las mujeres las que se encargan principalmente de esta tarea: el 57% de las personas cuidadoras dentro del hogar son mujeres, porcentaje que asciende hasta el 60,6% en el caso de los cuidados fuera del hogar.

Las mujeres de 50-59 años son las que más contribuyen a estos cuidados. Han pasado los años y se han puesto en marcha políticas sociales de atención a la dependencia, sin embargo, el patrón se mantiene.

La persona que fundamentalmente cuida de los hombres mayores es su cónyugue, seguida de su hija, y en el caso de las mujeres mayores que necesitan ayuda, son las hijas las que mayoritariamente se hacen cargo de los cuidados.

 

Apoyo a las cuidadoras y cuidadores

El cuidado de las personas dependientes continúa recayendo sobre la familia, principalmente sobre las mujeres que, en muchos casos también son mayores y no disponen del vigor necesario para realizar ciertos tipos de ayuda como levantar a la persona discapacitada y llevarla a la cama o a la ducha.

Cuidar bien a un familiar y lograr un contexto de cuidados exitoso no es responsabilidad única del cuidador, sino de multitud de actores.

Sin el apoyo de familiares o amigos, servicios y ayudas públicas o privadas y otras alternativas, la carga de los cuidados es demasiado pesada de soportar para la mayoría de las cuidadoras y cuidadores. Por ello, toda ayuda que los cuidadores puedan recibir sólo puede redundar en la mejora de las condiciones de vida cotidianas de ella o el y de su familiar cuidado.

 

 

L. Sedó
eMagazine 39ymas.com  

Fuentes:
Instituto Nacional de Estadística (INE)
Imserso
Laboratorio Envejecimiento en Red y Estadísticas Experimentales, del Instituto de Economía, Geografía del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCSH-CSIC).
Envejecimiento en red
Informe ‘Perfil de las personas mayores en España 2023’. Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Origen de las imágenes:
Todas las imágenes: freepik.es

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