Robert Mapplethorpe – Fotógrafo – ‘Flowers and People’
Robert Mapplethorpe fue pionero, era perfeccionista, y en su acercamiento a la luz y a la composición, un clacisista. Sus retratos, desnudos y flores expresan los estados emocionales fundamentales de la existencia humana.
[BCN Eventos / Cultura – Fotografía]
Jardines del Palau Robert, Barcelona
Exposición ‘Flowers and People’ – Obras de Robert Mapplethorpe
8 de abril de 2022
Con motivo del estreno en el Festival Castell de Peralada de la ópera ‘Hadrian’, el Festival Castell de Peralada, en coproducción con el Palau Robert y en colaboración con la Robert Mapplethorpe Foundation. New York, han organizado la exposición del fotógrafo Robert Mapplethorpe, ‘Flowers and People’.
La muestra está comisariada por Jörn Weisbrodt. Consta de 20 fotografías que establecen un diálogo visual entre la ópera de Wainwright y la obra de Mapplethorpe y que se podrá visitar del 1 al 29 de abril de 2022 en el jardín del Palau Robert de Barcelona.
Durante su estancia en Barcelona, Jörn Weisbrodt ha explicado que “la obra de Robert Mapplethorpe es única en la historia de la fotografía. Él abrió este medio a una infinita variedad de nuevos territorios, que eran rompedores en cuanto al aspecto visual, mientras que a su vez creó algunas de las imágenes más icónicas y clásicas de este arte”.
Para Weisbrodt, Robert Mapplethorpe expresa estos estados emocionales fundamentales de nuestra existencia humana con lo que tiene ante sus ojos a través de su óptica homosexual sin remordimientos.
Según ha explicado, para Mapplethorpe, cuando amamos o creamos es cuando somos capaces de olvidar nuestra existencia. Las imágenes expuestas provienen de ese acto de querer olvidar que existimos, un acto que tan solo proviene del amor o del hecho de amar.
Y es que, lo que Adriano comprende al final de su vida, Mapplethorpe lo sabe desde el principio de su expresión artística.
La obra de Robert Mapplethorpe
La obra del artista es única en la historia de la fotografía. Abrió este medio a una infinita variedad de temas y territorios nuevos, mientras que, al mismo tiempo, creó algunas de las imágenes más icónicas y clásicas de la fotografía.
Dedicó casi toda su carrera a la fotografía y fue una fuerza impulsora de primer orden a la hora de elevar la fotografía al mismo status que otras formas artísticas clásicas como son la escultura o la pintura.
Fue pionero, era perfeccionista, y en su acercamiento a la luz y a la composición, un clacisista. Sus retratos, desnudos y flores expresan los estados emocionales fundamentales de la existencia humana. Del amor al odio, y de la alegría al dolor, vistos a través de una óptica homosexual sin remordimientos.
La ópera ‘Hadrian’ y las imágenes de Robert Mapplethorpe
En las dos representaciones que se harán en el Festival de Peralada y en el Teatro Real, las imágenes del fotógrafo formarán el telón de fondo de la versión concierto de la ópera ‘Hadrian’ de Rufus Wainwright.
A primera vista el mundo de la ópera, el mundo del ‘Hadrian’ y el mundo de la fotografía de Mapplethorpe, parece que no tienen nada que ver en el tiempo y en la estética.
Pero si lo vemos con más profundidad, las intersecciones entre ellos, las conexiones de los temas, la subversión de formas clásicas por medio de la inyección de una forma diferente de sexualidad, se vuelven muy evidentes.
El ‘Hadrian’ de Wainwright reestructura el triángulo amoroso de la ópera en que el tenor quiere a la soprano, y el barítono es quien mira de evitarlo. En ‘Hadrian’, el barítono quiere al tenor, y la soprano es quien intenta evitarlo.
El resto de la ópera sigue el formato clásico de la gran ópera en los cuatro actos, un número extenso de baile en el segundo acto, el dueto de los enamorados, en el tercer acto, y la muerte trágica del héroe en el cuarto acto, coros escenas de conjunto y árias.
Selección de las imágenes
Las imágenes que se muestran en esta exposición son una selección de las escogidas para acompañar las representaciones en directo. Las fotografías de las personas se corresponden con los personajes principales de la ópera.
En este contexto, cada imagen de una persona se yuxtapone con la imagen de una flor. Las flores del fotógrafo tienen cualidades antropomórficas. Los tallos de las flores se abrazan entre ellos tal y como lo hacen los amantes.
Inclinan las cabezas la una hacia la otra como pretendientes que anhelan estar unidos, o bien se hacen daño y sufren de la misma manera que las personas afrontan las tragedias más graves.
Si nos fijamos en el drama que hay detrás de las imágenes de personas y flores de Mapplethorpe, queda patente como de sutiles y potentes son a la hora de acompañar la historia de un emperador que lo hubiera podido tener todo, menos lo único que deseaba de verdad.
Un emperador que se dió cuenta que su único legado residia en el hecho que amaba. Una vez lo descubrió, ya estaba preparado para morir. El artista afirmaba que, cuando se encontraba detrás de la cámara, se olvidaba del hecho de que existía. El amor es olvidar el dolor de la existencia.
La homosexualidad en la obra
Ni Mapplethorpe ni Wainwright prueban de esconder, en el formato y en la forma, la homosexualidad de su obra. Los dos enfocan con la cabeza bien alta, sin ningún tipo de vergüenza, sin reservas y, por tanto, desde la más profunda observación, su obra, que va más de la controversia que pudiera generar en la superficie para adentrarse en lo que une a los seres humanos.
Robert Mapplethorpe
Mapplethorpe (1946 – 1989), fue el tercero de seis hijos y creció en un entorno católico de herencia inglesa e irlandesa, cercano a la Parroquia Nuestra Señora de las Nieves, en Floral Park de Nueva York, un vecindario de Long Island, que él mismo recordaba diciendo:
«Yo vengo de la América suburbana. Se trata de un entorno muy seguro, y es un buen lugar para haber venido de él, en el sentido de que era un buen lugar para salir de casa». Tuvo desde su adolescencia un gran interés artístico por el homoerotismo.
Formación artística
Cursó estudios superiores en el Pratt Institute de Brooklyn desde 1963 a 1970, donde produjo obras de arte en una variedad de medios de comunicación.
No utilizaba aún sus propias fotografías, pero en sus obras incorporaba muchas imágenes fotográficas que conseguía de varias fuentes, incluyendo páginas arrancadas de libros y revistas.
Este temprano interés reflejaba la importancia de la imagen fotográfica en la cultura y el arte de su tiempo, incluyendo el trabajo de artistas tan notables como Andy Warhol, a quien Mapplethorpe admiraba enormemente.
Empezó su carrera como cineasta independiente y artista, usando fotografías en collages. Realizó sus primeras fotografías poco después utilizando una cámara Polaroid que le regaló la cineasta Sandy Daley, quien era su vecina en el Hotel Chelsea.
Sus principios como fotógrafo
A mediados de la década de 1970, adquirió una cámara Hasselblad de formato medio y comenzó a tomar fotografías de un amplio círculo de amigos y conocidos, incluidos artistas, compositores, y gente de la alta sociedad, así como actores pornográficos y miembros de la comunidad sadomasoquista underground.
En la década de 1980 se refina su estética, realizando fotografías de desnudos de aspecto escultural, tanto de hombres como de mujeres, delicados bodegones de flores, y retratos de artistas y celebridades con un énfasis en la belleza formal clásica.
El primer estudio de Mapplethorpe estaba en el 24 de Bond Street, en Manhattan. En la década de los 80′, Sam Wagstaff le dio 500.000 dólares para comprar un loft en el último piso del 35 West 23rd Street, donde vivía y tenía su estudio de trabajo.
Mapplethorpe produjo una obra consistente que se esforzaba por el equilibrio y la perfección, lo que le colocó entre los principales artistas del siglo XX. Aproximadamente un año antes de su muerte, ya enfermo, Mapplethorpe ayudó a fundar la Robert Mapplethorpe Foundation, Inc.
Su visión de la Fundación era que sería «el vehículo apropiado para proteger su trabajo, para avanzar en su visión creativa, y para promover las causas que le importaban».
Desde su muerte, la Fundación no sólo ha funcionado como su patrimonio oficial y ayudado a promover su trabajo en todo el mundo, también ha recaudado y donado millones de dólares para financiar la investigación médica en la lucha contra el sida y la infección por el VIH.
Robert Mapplethorpe falleció en la mañana del 9 de marzo de 1989, en un hospital de Boston, Massachusetts, por complicaciones derivadas del sida, a los 42 años de edad. Sus cenizas fueron enterradas en la tumba de su madre, en Queens, Nueva York. Su nombre no aparece en la lápida, marcada con la palabra Maxey.
Equipo Torrese
eMagazine 39ymas.com
Barcelona, 8 de abril de 2022
Fuentes:
Festival Castell de Peralada
palaurobert.gencat.cat
Wikipedia
Imágenes de la exposición:
White Gauze, 1984
Sebastian, 1980
Lisa Lyon, 1982
Self Portrait, 1988
Tulip, 1985
Rose whith Smoke, 1985
Calla Lily, 1988
Imagen de Robert Mapplethorpe cedida por el CAC de Málaga
Todas las imágenes: © Robert Mapplethorpe Foundation.
Imagen de la ópera:
www.ludwig-van.com – (l-r) Thomas Hampson como Hadrian y Isaiah Bell como Antinous (Fotografía: Michael Cooper)
Ver:
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